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Un buen mantenimiento del microondas no es sólo importante para que el aparato no se estropee. También es esencial que para su funcionamiento sea el idóneo y así conseguir que las recetas salgan en su punto correcto y con todo su sabor. Vamos a continuación a mostrarte una serie de recomendaciones para un correcto mantenimiento del microondas.
La limpieza del aparato es esencial. Lo primero que tenemos que tener presente es que antes de cualquier operación de limpieza, debemos desconectar el microondas de la toma eléctrica.
Para limpiar la grasa y los restos del interior del aparato, no es aconsejable hacerlo directamente. Lo mejor es realizar primero una operación para que esta grasa se ablande y salga más fácilmente. Lo que debemos hacer es colocar un vaso con agua y calentarlo durante algo más de dos minutos. Esta operación generará vapor de agua, que a su vez ablandará la grasa y los restos de alimentos, y facilitará la limpieza.
Nunca debemos utilizar estropajos de aluminio o metálicos para limpiar el microondas. Con la operación que hemos comentado anteriormente, los restos de alimentos y la grase se ablandarán y no tendremos que utilizar métodos tan “duros” que lo que ahrán es rayar y estropear el interior de nuestro microondas. Debemos limpiarlo con trapos suaves o esponjas.
Pasemos al exterior del electrodoméstico. Comprueba periódicamente el polvo y la suciedad que se hayan podido acumular en los orificios y en las rejillas de ventilación. De obstruirse estos orificios, el microondas podría recalentarse y quemarse por sobrecalentamiento. Además, vigila que haya espacio entre el microondas y la pared, para que la ventilación del aparato sea la correcta.
Volvamos al interior del microondas. Los olores en ocasiones no se van con la limpieza clásica. En esas ocasiones podemos probar el siguiente truco: hierve durante 3 minutos una taza de agua mezclada con zumo de limón.
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