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El primer consejo que te vamos a dar debe realizarse antes de adquirir una nueva lavadora: escoge un modelo de clase energética A++ o A+ que, aunque es más caro a la hora de comprarlo, será más económico a largo plazo. También sería recomendable elegir un modelo con “Capacidad variable automática”. Esta opción de la lavadora calcula inteligentemente la carga de ropa y adapta automáticamente la cantidad de agua y de electricidad necesaria para el ciclo que va a realizar. Podrás ahorrar hasta el 40 % de energía.
Vamos con consejos sobre la colada. Por ejemplo, cuando la ropa no esté muy manchada, realiza un programa a temperatura baja. Lavar la ropa a 40°C es más económico que a 90°C. Vigila también el nivel de detergente. En exceso no dejará la ropa más limpia, sino que generará un enjuague eventual y suplementario.
No utilices sistemáticamente el prelavado. Esta función es útil solamente si la ropa blanca está muy sucia. Si tienes poca ropa en la máquina y quieres ponerla, hazlo con la función "media carga" o "eco". Ahorrarás hasta el 25 % de energía. Aunque lo ideal es esperar a que la máquina esté llena antes de ponerla en marcha. Dos lavados “eco” son más costosos en energía que un lavado a plena carga.
Si vas a secar la ropa posteriormente con la secadora, escoge una velocidad de centrifugado superior a 900 vueltas/min en la lavadora. Esto permitirá que los tejidos estén mucho menos húmedos y se secarán más rápidamente. Y si tienes contratada una tarifa de horas de menor consumo, utiliza el “temporizador” que traen algunos modelos de lavadoras para que el ciclo comience a una hora previamente programada.
Terminaremos hablándote de las “pelotas de lavado”. Estas pequeñas bolas de goma se reparten por el tambor de la lavadora y amasan y golpean la ropa, aumentando la eficacia del lavado y reduciendo las necesidades de agua y detergente.
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